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La erupción cutánea provocada por los EGFRI es acneiforme, es decir, que tiene el aspecto del acné debido a su distribución folicular en las áreas seborreicas y a su morfología pápulo-pustulosa. Sin embargo, es necesario distinguirla claramente del acné vulgar, pues la erupción cutánea asociada a los EGFRI no presenta los comedones (negros o blancos) característicos del verdadero acné, como así tampoco nódulos. Además, el picor que no es infrecuente en la erupción acneiforme provocada por los EGFRI, no se presenta en el acné vulgar. Y finalmente, la afectación del cuero cabelludo es rara en el acné vulgar  pero frecuente en los pacientes tratados con EGFRI.1

El prurito, la rapidez con la que se manifiesta y el hecho de que también afecta al cuero cabelludo distinguen la erupción acneiforme provocada por los EGFRI de otras erupciones acneiformes causadas por otros fármacos (p. ej. los esteroides sistémicos).1

En algunos casos, las lesiones faciales en la erupción cutánea provocada por los EGFRI se acompañan de telangiectasia, eritema difuso y profunda sensibilidad dolorosa al tacto, características que recuerdan a la rosácea. Por ello, algunos autores consideran la erupción asociada a los EGFRI como una rosácea inducida por fármacos; sin embargo, la localización fuera de la cara (que es extremadamente rara en la verdadera rosácea) así como el posible prurito marcan claras diferencias con respecto a la rosácea.1

Algunos autores utilizan el término “foliculitis” para referirse a la erupción acneiforme pápulo-pustulosa en pacientes tratados con EGFRI.2 Mientras que algunas lesiones individuales pueden ser consideradas como foliculitis, es decir como una inflamación de folículos, este término no tiene en cuenta la distribución específica de la erupción provocada por los EGFRI en zonas de la piel provistas de glándulas sebáceas. La inflamación de la unidad pilosebácea en el acné o la rosácea tampoco es una verdadera foliculitis. Además, el término foliculitis se usa más comúnmente para indicar una foliculitis infecciosa (que no es el caso de la erupción pápulo-pustulosa en pacientes tratados con EGFRI). Por tanto, no se recomienda usar el término “foliculitis” porque puede dar lugar a confusiones.1

Referencias

1Segaert S et al. Eur J Cancer 2009; 45(Suppl 1): 295-308.
2Osio A et al. Br J Dermatol 2009; 161: 515-521.

Ultima actualizacion en 2009.

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